sábado, 22 de julio de 2017

Tiempo

Tan intangible, tan transparente, tan fugaz que no se hace notar,
no te avivas.
Casi imperceptible la mayor parte del él.
Tan condenado desde que comenzó,
(¿comenzó o esta por comenzar?¿ambos?)
Tan devenir,
tan sin principio,
tan anhelado su fin.
Y cuando avanza,
uno no lo siente realmente,
uno ya no se siente,
uno se enajena de él,
se enajena de si mismo.
Reconocerse cuesta.
Hoy esta mantita me traslada, de forma un tanto esbozada. Tal vez porque hoy
no solo la miro, si no que la veo. La veo y me lleva a la pregunta: desde cuándo. Desde cuándo estaba ahí, movilizándome.
Reapropiándome de lo que era, recordando (me), lo que soy e indefectiblemente estoy siendo. Recordaba, y revertía la deshistorizacion casi automática que mi ser realizo, quizá como medio de defensa inconsciente ante tanto nudo en la garganta.
Proceso de deshistorizacion. Naturalización de lo que me rodea, lo veo y no me remonta, lo observo y me traslada

No hay comentarios:

Publicar un comentario