Mirame, no te escondas
¿no ves que te reconozco?
Cruzamos miradas,
¿es que acaso no me reconoces?
¿no sabes quien soy?
Mirame, no te ocultes bajo los lentes y esa gorra.
Puedo verte. Tu mirada no me engaña.
Mirame, decime hola. Solo quiero saber si sos vos.
Mirame, decime que sos vos.
Andate, no te necesito. Solo decime que sos vos.
Mirame, decímelo. ¿O no te animas? ¿Otra vez no te animas?
Mirame, decime que sos vos y bajate.
Mirame, y por primera vez despedite.
Bajate, ya casi llegamos a Sáenz Peña.
Seguí caminando por el subterráneo de tu vida.
Seguí. Escondido, ocultado, oscuro, olvidado.
Casi inexistente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario