Hoy sus ojos no me miran,
más bien me esquivan, evitan.
Hoy lo siento mas ajeno que antes de conocerlo
e igual me quedaría a vivir una eternidad enredada en sus brazos.
Esos ojos, que me inspiran confianza, que me alientan,
que me regalan y suscitan las mas sinceras sonrisas.
Esos ojos miel no los olvido.
Esos ojos son los únicos que me ven, los únicos que me son fiel.
Esos ojos no se van aunque quieran, se quedan. Los tomo prestados.
Esos ojos color miel que miran y matan,
desnudan, calan,
no engañan.
Los miro y se que algo aún los conmueve, sienten.
Aunque tal vez sea hora de dejarlos ir.
Libertad.
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