Olvidar no pude, tus caricias, jamás.
Tus besos se impregnaron en mi boca,
con el calibre dispuesto a asesinar.
Incendiaste este alma de manera loca,
y sin darme lugar a escapar,
sellaste con un abrazo este amor
que viene de hace tiempo atrás.
No sé bien que será,
no sé bien que fue lo que pasó,
algunas personas todavía lo llaman amor.
No sé como seguirá,
tampoco quiero saber
solo sé que ahora me ahogo en el placer.
Aquel placer que encuentro en tu sonrisa,
en tus ojos y en tu piel;
que me hace enloquecer
y sentir que vuelo entre tanta gente de pie.
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