Ya no nos veíamos seguido pero lo habíamos hecho dos días atrás antes de que te alejaran de acá. Ese día esa primavera no te había saludado cuando me fuí. Tengo una despedida en la garganta que me ahoga día a día.
Nadie me quita lo vivido, y lo importante que eras para mi y que sos hoy, nadie puede cuestionarlo ni imaginar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario